lunes, 1 de febrero de 2010

Nocturno

La negrura del cielo baja y se condensa en el aire,
la inhalo,
junto con la luz de estrellas milenarias
que desaparecieron antes de que pudiéramos verlas.

La noche se hace fría,
me acaricia con sus manos de mujer,
que arden a veces
y que desaparecen al alba.

Y una vez más abuso de su esencia narcótica,
somnolienta y extaciante,
que me deja exhausto
para poder irse, lejos.

2 comentarios:

  1. De repente me acuerdo de ti sin intensión de
    recordate, y hay veces que te recuerdo por el
    vago recuerdo de tu presencia...

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