jueves, 3 de noviembre de 2011

Egolítica



En nuestro presente resulta evidente que el transcurso histórico de la industrialización de las naciones ha cambiado la dinámica de las sociedades en un grado apenas vislumbrado en siglos pasados. La historia del hombre, no sólo la reciente, colmada de acontecimientos violentos y arbitrarios, ha hecho suponer en los momentos más obscuros que el futuro será trágicamente devastador e igualmente negro. Al final las cosas no resultan tan drásticas como la irracionalidad, o suma racionalidad, en ciertas épocas las proyectaran.

Actualmente, no vivimos en lo aparente el mundo híper racional previsto por Weber o la tiranía irracional de las masas que temió Tocqueville. Mas en esencia, elementos de todas estas contrapartes distópicas forman parte de nuestro presente. Nuestra actualidad no sólo es el devenir de lo útil y fructífero del pasado, sino que en ella también redundan los vicios y errores inherentemente humanos que se han manifestado en las culturas de oriente a occidente milenariamente.

Hoy en día, la realidad social en esencia permanece igual que la que se remonta a inicios de la historia. Es la misma naturaleza humana que haciendo uso de la experiencia acumulada y las habilidades innatas, ha podido mantener al ser humano como especie aparentemente dominante en la tierra. La interacción social conserva su característica política típica. La característica del hombre que busca satisfacer sus necesidades con base en su razón, y que en conjunción con más hombres busca que su voluntad prevalezca en la medida de lo posible, esta voluntad individual no es otra cosa que la necesidad de supervivencia del ego, y su forma está determinada por el contexto. La existencia inherentemente humana del ego ha creado estructuras racionales sólidas y formado y transformado instituciones de complejidad creciente que son el sustento de la sociedad global contemporánea.

Si bien la naturaleza esencial del hombre se conserva tal cual, es la tecnología y las técnicas organizativas humanas, lo que evoluciona afinando las relaciones entre los individuos y creando jerarquías de poder eficientísimas en manos de los más aptos (para obtenerlas y mantenerse con ellas). Hemos atravesado un trayecto  de prueba y error con un sistema resultante que se depura siglo con siglo. Dicho trayecto ha sido interpretado como un desarrollo hacia mejores estados de existencia por algunos, o como una espiral descendente por otros. El sentido del discurso depende de la perspectiva, de si se ponderan los factores positivos sobre los negativos o viceversa, y principalmente, si se asume que la organización humana sigue una dirección determinada al mando de los sujetos que la dirigen en tiempos y espacios respectivos.

En la realidad objetiva la organización se presenta no de manera positiva ni dialéctica. No todo es el desarrollo lineal de acontecimientos uniformemente causales ni la síntesis de contradicciones de magnitudes graduales en la esencia de las cosas. En la naturaleza existe ciertamente un efecto para toda causa, pero existe una totalidad de causas y efectos que son inasequibles a la comprensión humana. En este cosmos de incertidumbre, cada sujeto habita un universo con dirección propia, con una interpretación propia de la realidad, estas interpretaciones se comparten generando consciencias relativas y verdades absolutas para cada grupo o individuo. Cuando estas verdades chocan pueden combinarse o avasallarse perdurando sólo las más aptas. Lo que queda es la materialización de las ideas más influyentes, satisfaciendo la necesidad egoísta de trascender a la muerte del cuerpo.

La política es el espacio más adecuado donde se satisfacen las necesidades del ego, la arena donde se resuelven las diferencias de las voluntades individuales, donde no hay cabida para el espíritu libre sino para las mentes más fuertes. Algunos pensadores entienden la política como un espacio para el acuerdo y el consenso, otros para la imposición y el disenso. Polos opuestos de la misma cosa. Una vez más, depende de la percepción del sujeto el significado de la política. Pero ,¿qué es la política hoy en día?, ¿son los vicios de nuestra naturaleza la causa de la necesidad de ser dominados o gobernados?, ¿es la existencia de un régimen político lo que garantiza nuestra felicidad como miembros de la sociedad humana?.

En todas las civilizaciones de la historia han existido gobernados y gobernantes, no siempre bajo la misma denominación, pero siempre con las mismas funciones en diferentes estructuras. Se dice que hoy en día la sociedad es mayormente apolítica, que el desinterés hacia lo público es creciente. Y es que parece ser que ahora hay más individuos sin interés en lo público, pero esto no quiere decir que hayan menos sujetos interesados en ello. Es natural en toda organización biológica que la distancia entre órganos crezca mientras mayor sea la diferencia entre éstos. Lo que quiere decir que en sociedades tan complejas como las contemporáneas, es natural que la especificidad de funciones provoque alejamientos entre los ámbitos sociales. Es más probable que a un físico o cosmólogo actual (p. ej. Stephen Hawking) le interese menos la cuestión política que a un físico o cosmólogo del siglo XVII (p. ej. René Descartes), debido a que los campos del conocimiento se han especificado tanto que incluso lo público parece haber pasado de la totalidad social a un ámbito reducido de ésta. En el ejemplo anterior se sugiere que la complejidad de la organización es un factor determinante de la relación que mantienen sus elementos, principalmente debido al creciente número de elementos y el acotamiento de relaciones necesario para resolver dicha complejidad social.

Para comprender la supuesta crisis moral (no particular de nuestra época), o la forma en la que se ha segregado a las masas de las decisiones políticas, haría falta un análisis exhaustivo de la sociedad contemporánea incluyendo cada variable interviniente. Los factores que otrora resultaban desconocidos simplemente eran incognoscibles, y por supuesto que actualmente la episteme está limitada por sus horizontes cognitivos como lo será y ha sido siempre. Sin embargo, mientras de más variables nos volvemos conscientes, mayor se vuelve la complejidad de las sociedades (p. ej. innovaciones tecnológicas que aumentan la complejidad del mercado, o conflictos sociales provocados por la incompatibilidad entre culturas diferentes). Una vez más, la perspectiva condicionará la percepción sobre el desarrollo positivo o negativo de la sociedad. Si percibimos las novedades positivas en lugar de las negativas podemos darnos cuenta que así como existe hoy una apatía fomentada por los medios masivos de comunicación hacia lo público, igualmente existen redes que resisten a esta inercia social y dan nuevos ímpetus para mejorar las  organizaciones sociales (p. ej. la creación de regímenes democráticos con legislaciones sólidas sobre la justicia y la libertad individual).

No es novedad que haya quienes no se interesen por la política o que vean en ella únicamente el velo de prejuicios que la oculta, personas cuyo ego se aboque a satisfacciones más individuales y menos sociales. Sin embargo sí es nuevo que sea tanta la gente que no se interesa, simplemente porque también es nuevo que sea tanta la gente que habita el mundo. Una explicación causal para el desbordamiento demográfico mundial podría ser el fenómeno incremental de producción que se presenta con las revoluciones tecnológicas e industriales. Dicho de otro modo, la explosión demográfica ha sido influida por el interés de aquellos que en la organización humana se benefician de la producción acelerada. Por lo tanto, la satisfacción egoísta de los más aptos ha repercutido en la generación de una gran pluralidad de individuos que buscan a su vez otro tipo de satisfactores.

Antaño, las crisis sociales no se definían por la pasividad de los gobernados sino por la actividad revolucionaria de estos,  condicionada por circunstancias llamadas críticas porque justamente se daban en detrimento del orden establecido. Hoy, la crisis social se refiere a la inactividad de la sociedad civil ante el ejercicio político, que en el peor de los casos mutila la capacidad creativa y reflexiva del hombre y lo convierte en un ser autómata al servicio del sistema, cosa que ha pasado constantemente en el pasado. Es el paradigma social moderno el que nos hace pensar que la crisis está en la anomia y la falta de valores que nos motiva al cambio o desarrollo. Es la contradicción con la tendencia hegemónica democrática que requiere de ciudadanos activos lo que provoca en muchos casos las deficiencias de la política.

Es aquí donde los posmodernos perciben una decepción latente en la vida social y una incapacidad de satisfacer al espíritu en un sistema de satisfactores simulados. ¿Pero no ha vivido el hombre simulacros desde épocas remotas?, lo que hoy satisface la imagen de la mercancía fetichizada en algún momento lo satisfizo la imagen del dogma religioso (tal vez lo importante sería saber que ha hecho más feliz al hombre como sujeto histórico). En el ámbito político sucede algo similar, las satisfacciones políticas siguen siendo el cumplimiento de las demandas del ego, manifestadas actualmente en las necesidades de las masas y las agendas gubernamentales. Incluso en las democracias modernas resulta imposible satisfacer a la totalidad de la población debido a su heterogeneidad y lo más que se puede hacer es reducir el descontento producido por la suma de diferencias.

Entonces, ¿cuál es el sentido actual de la política?. Si en la Grecia antigua la respuesta hubiera sido el desarrollo de la polis, sería incorrecto suponer que el sentido que la política tiene hoy sea el desarrollo de las ciudades. También parecería errado pensar que es la defensa de lo público aunque las democracias modernas enarbolen la representatividad y la participación política como el máximo estandarte democrático. Lo que el ego del hombre liberal moderno quiere es la libertad. Es por eso que nuestros sistemas jurídicos están diseñados para proteger la propiedad privada y garantizar la seguridad de los individuos, el interés por lo público se ha transformado en el interés por lo privado, y así la esfera pública se ha reducido a espacios virtuales con plataforma en la tecnología contemporánea, o a los servicios que las ciudades brindan a los ciudadanos.

Si existe un sentido atemporal amplísimo (y simplísimo) de la política diría que va en dirección a la satisfacción del ego, la obtención de lo que el individuo cree que es lo socialmente conveniente y lo personalmente correcto, siempre con la intención implícita de sobrevivir a la muerte del cuerpo y que el nombre sea recordado en la historia. Por lo tanto, el sentido actual de la política en el marco ideológico liberal y el sistema político democrático es garantizar la libertad y la seguridad de lo privado. Entonces, ¿podemos entender este giro cultural hacia la atomización individualista como una crisis moral?. Sí, en tanto que nuestro marco de referencia sea la cultura de lo colectivo, sin embargo si consideramos que toda satisfacción es sentida individualmente, podríamos decir que la política es el espacio de resolución de los intereses diversos, y que la política contemporánea es el espacio para la defensa de los intereses particulares (o satisfactores privados) ante el otro. Si eso es bueno o malo, es cuestión de perspectiva.

Izquierda para 2012. 1

Habiendo visto los resultados del llamado cochinero para elegir al consejo nacional del PRD el pasado 23 de octubre. Podría suponerse que la unión de izquierdas, indispensable para competir efectivamente en la contienda presidencial, vaya a ser débil. Y es que no resulta fácil que 12 corrientes políticas se organicen para decidir cuánto le toca a cada quién. Y si a eso se le añade la tensión entre las aspiraciones de López Obrador contra las de Marcelo Ebrard, las cosas se complican aún más. El consejo será el que decida el método para elegir a los candidatos presidenciales del partido, y es por eso que elegir a los consejeros no se puede hacer por la peligrosa vía democrática. 

Julio César Aguirre anticipaba 2 días antes de las elecciones internas que las irregularidades que abundaban el escenario electoral eran tan evidentes que la intervención del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sería inminente. Sin embargo no hizo falta esperar tanto, el mismo domingo las elecciones se suspendieron en cuatro estados y el Distrito Federal debido a encarnadas disputas internas que terminaron en la toma de instalaciones, cosa habitual de la dinámica perredista. Las sanciones para la izquierda se manifiestan también en la campaña premeditada de Andrés Manuel, que desde hace varios días muestra al "Tata" apoyando a su gallo quien anticipadamente se proclamo candidato a la presidencia.

La alianza total de PRD, PT y Movimiento Ciudadano (ex-convergencia), garantiza la elección de un candidato único de izquierda, requisito indispensable para vencer al PRI en 2012. Y serán las empresas responsables de mostrar la preferencia del electorado Nodos, propuesta por Ebrard, y Covarrubias y Asociados, propuesta por López Obrador, quienes funcionen como instrumento legitimador para cada aspirante. 

Ebrard asegura que sólo habrá un candidato de izquierda y que cederá su aspiración si así lo amerita la demanda electoral, lo mismo ha sido dicho por Andrés Manuel con anterioridad mas sólo nos queda esperar como límite al 15 de noviembre para saber si esto es cierto. Si alguno de los dos candidatos decide no estar de acuerdo con el otro, toda la izquierda corre el riesgo de polarizar aún más su división y perder legitimidad, y peor aún la posibilidad definitiva de obtener la titularidad del poder ejecutivo federal.

martes, 2 de agosto de 2011

viernes, 5 de febrero de 2010

Entropía.

La mecánica cuyo fin es la parálisis absoluta. El equilibrio que amenaza al estatus quo. La persona que entrega todo a quien no lo desea. Ese flujo homogeneizador de la materia. Lo que me hace ser menos yo y más otro. Lo que ocupa el vacio e iguala el espacio. Eso es el tiempo y en éste espero por el orden siguiente. Y en ese nuevo orden, entre esas nuevas posibilidades, el nuevo producto del azar infinito.

lunes, 1 de febrero de 2010

Nocturno

La negrura del cielo baja y se condensa en el aire,
la inhalo,
junto con la luz de estrellas milenarias
que desaparecieron antes de que pudiéramos verlas.

La noche se hace fría,
me acaricia con sus manos de mujer,
que arden a veces
y que desaparecen al alba.

Y una vez más abuso de su esencia narcótica,
somnolienta y extaciante,
que me deja exhausto
para poder irse, lejos.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Je t'emmène au vent. (avec la traduction)

Allez viens j'temmène au vent,
je t'emmène au-dessus des gens,
et je voudrais que tu te rappelles,
notre amour est éternel
et pas artificiel.

Je voudrais que tu te ramènes devant,
que tu sois là de temps en temps,
et je voudrais que tu te rappelles
notre amour est éternel
et pas artificiel.

Je voudrais que tu m'appelles plus souvent,
que tu prennes parfois les devants,
et je voudrais que tu te rappelles
notre amour est éternel
et pas artificiel.

Je voudrais que tu sois celle que j'entends,
allez viens, je t'emmène au-dessus des gens,
et je voudrais que tu te rappelles
notre amourette éternelle
artificielle...

- Louise Attaque

Traducción al servicio de la comunidad:

Vamos pues, te llevaré al viento,
te llevaré por encima de la gente,
y desearía que recordaras,
que nuestro amor es eterno,
y no artificial.

Desearía que regresaras a la delantera,
que estés allí de vez en cuando,
y desearía que recordaras,
que nuestro amor es eterno
y no artificial.

Desearía que me hables más seguido,
que a veces tomes la iniciativa,
y desearía que recordaras
que nuestro amor es eterno
y no artificial.

Desearía que seas tú a quien escucho,
vamos pues, te tomo por encima de la gente,
y desearía que recordaras
nuestro eterno amorio
artificial...

lunes, 21 de diciembre de 2009

Mr. Hicks

Cada cierto tiempo, nace entre las personas alguien con la capacidad de ver la realidad en su conjunto de maneras tan reveladoras que provocan el replanteamiento de lo establecido.
Today a young man on acid realized that all matter is merely energy condensed to a slow vibration - that we are all one consciousness experiecing itself subjectively. There's no such thing as death, life is only a dream, and we're the imagination of ourselves. Here's Tom with the weather...
William Melvin Hicks fue un libre pensador, de visión vanguardista, crítico y contestatario. Desde chico, Bill Hicks admiraba la comedia de Johnny Carson y Woody Allen, y disfrutaba de realizar sus propias rutinas con amigos de la escuela. Vivió en más de tres estados durante su infancia hasta acentarse en Houston, Texas. Su primera presentación formal fue en la Comedy Workshop en Houston antes de graduarse del colegio.
Habiendo terminado la escuela, Hicks se mudó a Los Ángeles para entrar en la escena del espectáculo. Incapaz de mantener una buena relación con la ciudad, Hicks comenzó a hacer giras por diferentes Estados. El año de 1984 apareció en el show de David Letterman, fue ésta la primera de ocho presentaciones que daría en el mismo programa a lo largo de su vida. La carrera de Bill iba en ascenso y años después decidió trasladarse a Nueva York, ciudad que le agradaba más que Los Ángeles.
En este entonces, Hicks dejó las drogas pero jamás dejó de recordar los grandes momentos que pasó con ellas.
A principios de los años noventa, Hicks comenzó a hacer giras más intensas, viajando por mayor tiempo y mayores distancias. Las transmisiones de HBO y sus presentaciones en el Just For Laughs Festival de Montreal le dieron aun más fama y reconocimiento, llevándolo incluso al público británico que tanto lo aclamó.
A pesar de los premios recibidos, la controversia que generaba, y la posibilidad de expandir su audiencia, Hicks jamás perdió aquella agudeza, crítica y realista, por el contrario, a lo largo de sus últimos años, el humor y el talento de Bill mejoraron constantemente, hasta encontrar un estado de paz y tranquilidad tiempo antes de morir.
Este comediante revolucionario se definía a sí mismo como "Chomsky with dick jokes". Su capacidad analítica queda evidenciada en una comedia que no trata sobre temas triviales y fácilmente digeribles, sino que retoma cuestiones existenciales, dándoles un giro humorístico inteligente y astuto. Su visión materialista de la realidad le hacía ver a los medios como instrumentos de dominación "manteniendo a la gente estúpida y apática".
Su influencia en el arte contemporáneo ha sido trascendente. Agrupaciones británicas como Radiohead, el duo electrónico Fila brazillia, la banda de pop SPA, entre muchas otras, le han dedicado álbumes completos a este hombre. Artistas como Tom Waits, Amanda Palmer, Jens Lekman, Rage Against the Machine, son algunos de los tantos que han demostrado su admiración o rendido tributo a Bill Hicks. Incluso el miembro del parlamenteo británico Stephen Pound entabló una mesa de debate en la Cámara de los Comunes, titulada "Anniversary of the death of Bill Hicks", donde escribió que las palabras de Hicks eran como una bala al corazón del consumismo, el capitalismo y el sueño americano.
Su relación con Maynard Keenan y su grupo Tool también fue muy estrecha, ambos se conocieron como comediantes en Los Ángeles y mantuvieron su relación por años, abriendo Bill Hicks numerosos conciertos de la banda. El album Aenema, del mismo grupo, fue dedicado al comediante quien sale retratado en el arte del álbum con el título "Another dead hero".
Hicks solía terminar sus espectáculos simulando su muerte, generalmente hacía sonidos con su boca para imitar el sonido de balas que lo acribillaban antes de caer al suelo. En Junio de 1993 Hicks supo que tenía cáncer en el páncreas, y que éste había llegado hasta su hígado. Mantuvo su condición en secreto y continuó trabajando en Los Ángeles hasta que su hermano Steve lo llevó a Little Rock, Arizona, a casa de sus padres.
En octubre del mismo año, Bill escribió una rutina para el show de David Letterman, ésta fue censurada por el mismo anfitrión del programa quien decidió no transmitirla por su irreverente veracidad sobre temas religiosos. En 2009, Letterman invitó a la madre de Hicks al show y exhibió por primer vez en el programa el segmento censurado. El anfitrión reconoció lo innecesario de lo hecho años atrás y se disculpó por aquello.
Hicks pasó sus últimos días en casa de sus padres, componiendo música, despidiéndose de sus amigos, releyendo La Comunidad del Anillo de Tolkien, y mostrándoles documentales de su interés a sus padres.
El sábado 26 de febrero de 1994, Bill murió a los 32 años de vida. Su último deseo fue la publicación de sus últimas palabras, una carta breve y concisa que termina diciendo:
I left in love, in laughter, and in truth and wherever truth, love and laugher abide, I am there in spirit

miércoles, 16 de diciembre de 2009

La inevitabilidad del cambio.


Conservar la realidad como la conocemos no es otra cosa que impedir el cambio. En la naturaleza no existe elemento, o relación entre elementos, que no contenga en su esencia el potencial para transformarse. Antes de continuar, definiré los tres elementos básicos de esta reflexión: realidad, naturaleza y cambio. Por realidad entiendo todo aquello que existe pero que adquiere substancia a partir de la experiencia de un sujeto. Esto quiere decir que todo es realidad en tanto que existe, pero su "forma" dependerá de las capacidades cognitivas del "observador". Naturaleza es toda la existencia funcionando a pesar de la experiencia del sujeto. Esto quiere decir que la naturaleza es la realidad existiendo por sí misma. Por lo tanto, si la naturaleza es un objeto independiente del sujeto, la realidad es una apreciación subjetiva de la naturaleza. En la naturaleza las cosas se encuentran en estados determinados pero cambiantes, y el hombre las percibe a través de sus sentidos. La realidad surge a partir de que el universo, o naturaleza, se sienten, y la mente humana hace una interpretación comprensible de los estímulos recibidos. Pero entonces, ¿qué es el cambio?. Por cambio entiendo todo proceso que altera el estado de un elemento. O lo que es lo mismo, aquello que transforma las cosas.
Por experiencia sabemos que la naturaleza es una consecución infinita de cambios dados sobre el tiempo en espacios determinados. Desde el enfoque racional más aceptado por el hombre contemporáneo, la ciencia, el universo puede ser explicado a partir de las interacciones fisicoquímicas, que no son más que interacciones ininterrumpidas entre elementos naturales, que provocan cambios en la misma naturaleza. Para concretizar, todo en la naturaleza es cambio, observemos a nuestra especie. El humano, antes de ser lo que somos, ha atravesado por un sinnúmero de estados. De acuerdo con la teoría de la evolución, que es la mejor teoría hoy para explicar nuestro origen, los organismos que nos antecedieron no cambiaron autónomamente con relación a su entorno. Por el contrario, como podemos observar, no existe ningún elemento en el universo que no mantenga una relación directa o indirecta con otro, sin importar la brecha espacial o temporal que exista entre estos. De igual manera, el cerebro de un primate humanoide tuvo que cambiar de forma, paralelamente a su cuerpo, de acuerdo con los cambios de su entorno, y a lo largo del tiempo y  a través del espacio, nuestra especie se ha diversificado de maneras numerosas debido al cambio intrínseco en los procesos naturales.
Lo escrito aquí arriba es una abstracción que afirma que lo único constante en el universo es el cambio, y que la realidad, producto del cambio, es la interpretación que un observador hace de la naturaleza. Hasta ahora sólo hemos hablado del cambio pero mi reflexión trata también la conservación. Pero, ¿por qué si todo cambia, el hombre tiene el instinto de conservar? En la concepción occidental, la conservación de las cosas suele ser asociada con la protección de éstas, mientras que el cambio suele ser asociado con la destrucción o fin de las mismas. En el ámbito político y social el cambio es evitado por aquellos que temen perder algo, y la conservación es mal vista por aquellos que no tienen lo que creen que deberían. Entonces, ¿es el cambio algo natural y determinado, o éste, al igual que la realidad, depende del observador? Tanto en la naturaleza como en el ámbito social el cambio está determinado por las circunstancias. El estado de la naturaleza es independiente de la apreciación del sujeto pero depende de todas las interacciones que se dan en ella, incluidas en ocasiones, las acciones del sujeto. El estado de lo social, en cambio, depende completamente de las acciones humanas, determinadas en primer lugar, por los estados de la naturaleza. Podríamos decir entonces, que la "realidad social" o humana, está enmarcada en una realidad mayor y en ocasiones inalterable por la voluntad del hombre.
A través de la historia humana, el desarrollo se ha dado propiciado por la pugna constante entre aquellos que buscan la conservación del orden social y quienes promueven el cambio. El peso que adquieran estas fuerzas en la sociedad dependerá de las circunstancias de la misma y el número de personas involucradas en la división. El que, el cambio o la conservación, sea algo bueno o malo, depende meramente del sujeto, ya sea individual o colectivo, y la intensidad con la que se efectúe un cambio estará siempre en función de la resistencia que se oponga a éste, sin embargo, el cambio será naturalmente inevitable. ¿Por qué reflexionar sobre la conservación y el cambio en el ámbito social?, pues justamente por la inevitabilidad del cambio. Porque las sociedades jamás permanecen estáticas, al igual que todo en el universo, y tenemos que pensar en la mejor manera de cambiar sin tener que perder lo que merece ser conservado. No es lógico temer al cambio y mucho menos aferrarse a la inmutabilidad, propiciemos el avance, cambiemos...

martes, 15 de diciembre de 2009

Sci Fi (primera parte)

Práxedis salió aún adolorido de la clínica clandestina, llevaba una pequeña cicatriz roja en la nuca, caminaba presuroso y asustado, se sentía desconectado y desprotegido. Atravesó los fríos y metálicos túneles de Agadé, ansioso por regresar a su refugio. Se llevó la mano a la nuca y sintió con su dedo índice el pequeño paquete de nanobots que se encontraba todavía aglomerado entre su piel y la espina dorsal. Al llegar ante la compuerta de su casa, una pequeña cámara en un sector abandonado de la ciudad subterránea, Práxedis activó rápidamente el mecanismo de la puerta y entró mientras miraba hacía ambos lados del túnel vacío esperando no ser visto. Práxedis se sentó en el colchón en que dormía y tocó una vez más el pequeño bulto que ahora era apenas perceptible, calculó que el proceso de instalación habría terminado en aproximadamente una hora, por lo que preparó la jeringa osmótica con una solución luminosa de un intenso color amarillo.
El dolor de la desinstalación del mindware previo estaba pasando, así como la insoportable depresión que le precedió al dejar de recibir los neurotransmisores de la versión anterior. La alteración del mindware oficial no era sólo un malestar que ningún ciudadano estaba dispuesto a sufrir, sino que además era un delito que se castigaba con la supresión del sistema. El pirata sintió la sensación orgásmica de una ligera dosis de opiáceos que anunciaban el momento para inyectar aquella substancia brillante en su torrente sanguíneo. Gracias a que la anestesia había sido liberada, el hombre no tendría porque sentir la insoportable corrosión del líquido al atravesar la piel de su brazo y mezclarse con su sangre. Sin embargo, ni la droga pareció suficiente y por una hora el ardor que sentía adentro de todo su cuerpo fue tan fuerte que cayó inconsciente sobre su cama.
Práxedis despertó algo aturdido y lo primero que notó fue que había vuelto a ingresar a la psicored pero con una identidad fantasma, sintió pavor de ser descubierto y enmascaró todas sus terminales con los códigos de una identidad falsa. Irónicamente, las primeras noticias que recibió en su cerebro hablaban acerca de la detección de más de 500 afectados por el virus Arnum que habían crackeado la penúltima versión de Aleph, la red oficial, y habían sido desconectados de manera permanente. Práxedis dudaba de las cifras oficiales, pero estaba seguro de que ser descubierto implicaría mucho más que la desconexión al sistema, la disidencia era su única opción. Desde pequeño, su rebeldía había sido tal que se negó incluso en la adolesencia a modificar cualquiera de sus órganos, evitó lo más posible cualquier instalación o modificación neurosíquica, y la única instalación que había recibido era la misma que todos los ciudadanos recibían al terminar la pubertad.
La vida después de ingresar a Aleph parecía maravillosa, pero eso se debía a que las infancias solían ser terribles. Los ciudadanos habitaban en un plano ideal donde todos los estímulos y placeres se encontraban en sus mentes, mientras que en el mundo físico apenas se podía observar a algunos adultos teniendo un intercambio verbal que no involucrase algún tipo de negociación. Los niños vivían un mundo similar, pero por su condición aún no lo suficientemente desarrollada, su conexión al sistema dependía de terminales externas a las que tenían acceso desde sus casas. Por esto, la apariencia del exterior era algo que carecía de importancia, salir de casa se había convertido en una actividad casi inecesaria, el camino para llegar a los centros de trabajo o de salud era extremádamente rápido y sencillo, uno sólo tenía que seguir las direcciones que escuchaba en la cabeza mientras caminaba por aquellos grandes túneles. El sistema se decía perfecto, toda interacción social se reducía al intercambio de información de hombres máquina que eran capaces de producir y reproducir lo que fuera, al máximo. Existían varios centros de trabajo por distrito, y cada distrito estaba compuesto por al rededor de quinientos humanos, dependiendo del objetivo del sector. Las personas habitaban en cámaras iguales ubicadas sobre los túneles residenciales, en ocasiones vivía alguno o los dos padres con su descendencia, sin embargo las relaciones entre ellos eran meramente utilitarias y por fines de sobrevivencia.
La reproducción estaba regulada por el sistema, y las personas sabían cuándo y con quién llevarla a cabo. Toda actividad, física y mental, estaba diseñada por el núcleo de la red, este núcleo no estaba representado por una persona en sí, sino por el grupo de personas que mantenían y actualizaban al sistema. A pesar de semejante control, aleatoriamente se observaban casos aislados de individuos que no asimilaban Aleph. Práxedis no sabía que era uno de ellos hasta que ingreso a la red, pero siempre supo que algo andaba mal en el mundo. Su recuerdo más confuso era aquel en el que su padre lo tomó con los brazos antes de desaparecer, la emoción que sintió entonces fue indescriptible, y supo que lo que parecía sentir su padre era incluso algo más grande e incomprensible. Las emociones que él sintió de pequeño no podían, ni todas juntas, superar la intensidad de aquel momento. Los niños reían y sentían satisfacción al ser eficientes en la red, Práxedis no había conocido otra sensación que fuera mejor que ser congratulado por el sistema, ni ninguna que fuera peor que recibir una advertencia de rechazo. Pero aquella noche, en la que fue trasladado al centro de reingreso infantil, la última noche que su Padre lo sujeto extrañamente con sus brazos, supo que había emociones que jamás encontraría en el sistema.
Al crecer en el centro, los recuerdos sobre su padre fueron suprimidos uno por uno, a excepción de aquel que había quedado plasmado en un rincón externamente inaccesible de su cerebro. Se le explicó que su progenitor había sido trasladado a otro distrito y que sus verdaderos padres eran los tutores del centro. Y él lo creyó así hasta que ingresó a Aleph, hasta que se le dijo que debía temer al virus. Arnum era una anomalía del sistema que desquiciaba indiscriminadamente a cualquier ciudadano. Nadie sabía como funcionaba el código, o si era un código en primer lugar, pero provocaba que cualquier persona dentro de la red actuara en contra de ésta y de sí misma. Las autoridades debían localizar y anular a los miembros corrompidos, en ocasiones, si éstos no eran detenidos a tiempo, la enfermedad se desarrollaba a tal grado que encontraban la forma de salir del sistema y atentar en contra de éste. Práxedis sabía que Arnum no era ningún trastorno porque él mismo lo sentía, era una sensación de inconformidad infinita, una ansiedad total que le hacía no querer estar ahí, era preguntarse el por qué y el cómo, era la libertad.
La habilidad de Práxedis como psiconauta le había permitido sobrevivir dentro de Aleph sin que sus pensamientos transgresores hubieran sido detectados, eso aunado a su necesidad de conocimiento que le había llevado a robar toda información que encontrara y considerara útil. Sus conocimientos sobre neuroquímica e informática habían sido importados de la misma base de datos del Instituto de Tecnología. En los dos planos de la existencia humana, Práxedis era un nómada, nadie podía localizarlo en la red, y en el mundo físico no vivía en el mismo sitio por más de tres días. Constantemente hacía aumentos y modificaciones a su sistema intelectivo y siempre estaba adelante de las actualizaciones oficiales, esta era la sexta vez que migraba de mindware. Su obsesión en la vida era reunir a los Libres en el mundo físico y en Aleph y encontrar la manera para llegar a aquel mundo descrito en tantos documentos clacificados, aquel mundo que decían era el modelo mismo en el cual Aleph estaba inspirado, aquello llamado Tierra.

Noir scene 1

Cada gota que rodaba por el parabrisas era como alguna de las lágrimas que resbalaban por las mejillas de Aurora, quien aún no decidía si encender el vehículo o salir corriendo de éste. La lluvia entonaba aquel ruido estático en el toldo del automóvil, parado a la orilla de la carretera, mientras la voz en el radio apenas se hacía escuchar entre los sollozos de la mujer y los relámpagos de una noche fría. Aurora limpió ruidosamente su nariz con un pañuelo y sin darse cuenta embarró en su cara el rímel de sus ojos con el dorso de la mano. El destello intermitente de la sirena de una patrulla hizo que sus nervios se tensaran rápidamente, buscó rápida y torpemente el viejo revólver de Romeo, sus manos tantearon desesperadamente debajo de su asiento hasta que sus dedos sintieron el metal helado del cañón del arma. La patrulla pasó sin sospechar siquiera lo que la temerosa mujer ocultaba, al ver que no corría peligro, levantó la pistola para verla más de cerca. Las manchas rojas parecían alguna especie de óxido cobrizo, en ocasiones casi negro, que opacaban el cromo del revólver. Aurora no había notado hasta ese momento que el arma de su antiguo jefe estaba manchada con su propia sangre. Inesperadamente la mujer sintió melancolía al recordar el día en que Romeo le apuntó entre los ojos y le dijo que jamás la dejaría ir. Recordó la primera lección que su mentor tuvo que enseñarle cuando apenas era una niña, una vez dentro del negocio nadie la querría fuera, y era por esa misma razón que ahora no podía dejar de huir. El cuerpo del occiso yacía derrumbado en el asiento trasero, con un agujero en la frente y una maleta aun afianzada a sus rígidos dedos. En un instante Aurora pareció recordar la gravedad de la situación y se apresuró a encontrar la manera de arrancar el tesoro aferrado, causa del destino de aquel cadáver. Logró con la fuerza de sus dos manos zafar uno por uno los dedos de Romeo hasta que la maleta cayó pesadamente en el suelo manchado de sangre. Todavía temblorosa, aunque sintiéndose más tranquila, la mujer levantó el paquete y lo puso en el asiento de al lado, agradeció que la sombra de las gotas de agua adheridas a los vidrios, y la luz tenue del exterior no alumbraran lo suficiente el mórbido interior del coche. Su mirada ya no lo distinguía, pero sabía que hacía donde estuviera viendo tenía que haber rastros de lo que había hecho. Sin embargo, toda esa locura había valido la pena, en esa maleta se encontraba su oportunidad de escapar y empezar una nueva vida, y lo más importante, la oportunidad de darle a él un nuevo comienzo. Aurora guardó el arma en la maleta, toco su vientre con la palma de la mano como tratando de consolar a su bebé tras haber experimentado aquel momento tan perturbador. Recordó de nuevo el momento cuando su dedo índice apretó de manera nerviosa el gatillo, y deseó que su “sorpresa”, como solía llamarlo no hubiera escuchado el estrepitoso disparo. Entonces reaccionó de nuevo, y con la misma seguridad que segundos antes le había disparado a aquel hombre, ahora daba vuelta a la llave del auto para encender el motor. Sus vidas estaban por comenzar…